¿Promueve el deporte de élite la trampa y la conducta antideportiva? ¿Es el uso de métodos para mejorar el rendimiento deportivo una amenaza para el deporte? ¿Exacerban las competencias deportivas los sentimientos nacionalistas agresivos que llevan al genocidio y a las disputas étnicas? ¿Es nuestra admiración por las estrel las deportivas una expresión de desprecio fascistoide por la debilidad? ¿Debería abolirse la actual segregación sexual en el deporte? Éstas son las cuestiones planteadas en este libro, y las conclusiones del autor son osadas y controversiales. En el capítulo final, nos presenta además algunas direcciones en las cuales el deporte de élite podría evolucionar en las próximas décadas. ¿ Cuál será el papel desempeñado por las empresas comerciales en el mundo del deporte? ¿Serán los atletas del futuro humanoides, especialmente diseñados mediante tecnología genética? ¿Qué técnicas de entrenamiento se utilizarán entonces? Contrariamente a la opinión general, a medida que se presentan las conclusiones de este libro, también va tomando forma una visión optimista del futuro del deporte de élite.diumenge, 29 de setembre del 2013
Recomendación literaria: "¿La mano de Dios? Una versión distinta del deporte"
¿Promueve el deporte de élite la trampa y la conducta antideportiva? ¿Es el uso de métodos para mejorar el rendimiento deportivo una amenaza para el deporte? ¿Exacerban las competencias deportivas los sentimientos nacionalistas agresivos que llevan al genocidio y a las disputas étnicas? ¿Es nuestra admiración por las estrel las deportivas una expresión de desprecio fascistoide por la debilidad? ¿Debería abolirse la actual segregación sexual en el deporte? Éstas son las cuestiones planteadas en este libro, y las conclusiones del autor son osadas y controversiales. En el capítulo final, nos presenta además algunas direcciones en las cuales el deporte de élite podría evolucionar en las próximas décadas. ¿ Cuál será el papel desempeñado por las empresas comerciales en el mundo del deporte? ¿Serán los atletas del futuro humanoides, especialmente diseñados mediante tecnología genética? ¿Qué técnicas de entrenamiento se utilizarán entonces? Contrariamente a la opinión general, a medida que se presentan las conclusiones de este libro, también va tomando forma una visión optimista del futuro del deporte de élite.dissabte, 28 de setembre del 2013
¿El sexto grande: Zidane, Iniesta, Platini...?
Una tremenda volea en Glasgow, al Bayer Leverkusen, en esa final de Champions que el Madrid ganó haciendo menos que el rival - vivió el último tramo colgado del travesaño y encomendado a Casillas -, les valió a algunos para otorgarle a Zinedine Zidane el 'título' de quinto grande del fútbol, por detrás de los cuatro mosqueteros: Di Stéfano, Pelé, Cruyff y Maradona. Quienes apadrinaron esa gracia, no debieron ver jamás jugar a Michel Platini, de largo el mejor futbolista francés de todos los tiempos. Más gol y más balones de oro que 'Zizou', amén de líder de la generación gala que, de verdad, hizo méritos para llevarse un Mundial. Ni tuvieron en cuenta al crack de Nancy ni, por supuesto, repararon en Leo Messi, que aterrizó más tarde para destrozar de arriba a abajo toda esa jerarquía. Por títulos y por continuidad en el rendimiento ya es el número uno, algo que alargará hasta que él quiera. Por su irrupción, Zidane dejó de ser el quinto grande. Aunque tal vez lo que nadie aún le haya dicho es que, desde hace algún tiempo, tampoco es el sexto. No, al menos, para quienes tenemos el placer de disfrutar de Andrés Iniesta. A sus 28 años, el ilusionista manchego suma más recorrido que Zidane en la élite, donde el marsellés asomó por primera vez más tarde que Andrés - con 24 años - y en el Girondins. Pero no sólo en los números resuelve el azulgrana la comparación a su favor. Fundamentalmente, Iniesta gana el duelo con los pies y una magia que no se agota. Más puesto en el juego colectivo, con y sin balón, dónde ayuda a la recuperación como cualquier otro, el 'ocho' del Barça es un recital ambulante - y constante - en el plano individual. Pero lo más asombroso de su obra en La Rosaleda, tantas veces repetida en su carrera, es que ni un solo retal de sus controles, croquetas o pases fue gratuito. Todo tuvo el sentido de favorecer el juego. No hay sexto malo. Se llama Andrés Iniesta.
David Bernabeu (Mundo Deportivo)
dimarts, 24 de setembre del 2013
¿Quién se quedará con Diego Costa? ¿España o Brasil?
Este verano, en una conversación con el seleccionador nacional, Vicente del Bosque, me confesó que al combinado español le gustaba llamar (o consideraba que debía llamar) a aquellos jugadores que iban a vestir la camiseta con continuidad, más allá de momentos de juegos espectaculares que después se diluyen. Es por ello que ya ha llamado a jugadores como Íñigo Martínez, Nacho, Koke o Isco y por lo que no ha llamado a otros como Michu. Los que vengan de la llamada Rojita siempre tendrán preferencia a aquellos que no han vestido nunca la camiseta de la selección. Un precedente debe imponerse a esta iniciativa. Ya ha habido varios. Jugadores que no estuvieron en las categorías inferiores de España y después destacaron o destacan en la absoluta. Pero el caso es que me refiero a Diego Costa. Acaba de marca un buen gol con el Atlético de Madrid contra el Osasuna. Ya lleva seis en liga y podría convertirse en el mejor goleador del país. Y es que el hispano-brasileño todavía tiene que elegir con quien juega el Mundial del año que viene, porque el Mundial lo va a jugar. Si no espabila Del Bosque, Brasil lo llamará como hizo en un partido amistoso que no es vinculante para la decisión final. Aportaría garra y fuerza, daría metros al juego de España y ofrecería salidas en largo, algo de lo que el combinado rojo carece con delanteros como Negredo, Soldado o Llorente. Ni que hablar de Torres, no creo que haga méritos para ir a Brasil 2014. Alguien se puede arrepentir mucho si Diego Costa viste de amarillo. Argentina 78, un Mundial para esconder las atrocidades de la dictadura
"Por fin el mundo puede ver la verdadera imagen de la Argentina", dijo con enorme seguridad João Havelange, el presidente de la FIFA, cuando el Mundial de fútbol se ponía en marcha en Argentina en el año 1978. "Argentina está ahora más apta que nunca para ser la sede del torneo", sentenció el ex dirigente brasileño. Sus palabras graficaban una imagen equivocada del país, una postal que calzaba perfecto con los intereses de Jorge Rafael Videla. El presidente del Gobierno de facto planteó un plan de comunicación y distracción preciso para que los argentinos desconocieran la situación real que se vivía a la vuelta de la esquina. La dictadura comandada por Videla encontró en el Mundial de 1978, el mejor telón para cubrir la obra macabra de la desaparición y la muerte.
"Duele saber que fuimos un elemento de distracción", dijoOsvaldo Ardiles, ex jugador de la Selección argentina, varios años después de haber jugado el Mundial. Porque los jugadores también fueron víctimas de un proceso en el que el engaño predominó sobre el deporte. A metros del estadio Monumental, la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), servía como centro clandestino de tortura. El sufrimiento y la algarabía distanciados por algunas cuadras. Aquellas frases de Havelange le sirvieron a Videla para montar una imagen de la Argentina adecuada a su idea de país. Un lugar ordenado, con gobernantes de convicciones fuertes, y capaz de organizar un evento mundial en suelo nacional.Una verdadera patraña nacida de los cerebros militares y ejecutada con el fin de desviar la atención, del mundo y del propio país, hacia el deporte.
El fútbol fue primordial en la agenda de la dictadura militar.Ocupó un lugar importante desde el preciso instante en que Videla colocó un pie en la casa Rosada y puso en marcha el genocidio. Había que eliminar a las personas que pensaban diferente, a los subversivos que proclamaban las ideas anárquicas y a los militantes políticos que marcaban la contracara del poder reinante. La pelota girando en las canchas durante el año 1978, sería una pantalla apropiada para llevar adelante la idea original.
El Gobierno militar sabía que el fútbol era un deporte que movía pasiones y multitudes en Argentina. Contaban con esa ventaja para crear el mensaje que se emitiría durante la Copa del Mundo. El triunfo de la organización y, posteriormente, del equipo argentino, generaría un mayor consenso sobre el proyecto que imponía el Gobierno. En Argentina muchos lo creyeron, en el mundo supieron mirar detrás de las bambalinas.
dilluns, 16 de setembre del 2013
Spray para mejorar el fútbol
No se entiende porque cuesta tanto mejorar nuestro fútbol con algunos avances que ya se están aplicando en otros rincones del panorama futbolístico y funcionan perfectamente. Exactamente hablo hoy de la utilización del spray para marcar la distancia de la barrera en los libres directos. Estaba hace un momento viendo el partido entre el Elche y el Valladolid, Edu Albácar se disponía a lanzar una falta (decisiva conociendo al capitán del conjunto ilicitano, puesto es de los mejores lanzadores de la Liga) y la barrera vallisoletana se ha adelantado de forma casi insultante. ¿Tanto cuesta coger un spray, rodear el balón y marcar la distancia a la barrera? Se ahorraría tiempo y dudas. Lo aplican desde hace tiempo en el campeonato brasileño y ya se ha usado en algunos torneos internacionales. Otro día hablaremos de la tecnología contra el fuera de juego o el gol fantasma. Hoy reivindicamos un spray que vale ¿un euro? y que podría mejorar un elemento del fútbol que siempre crea discrepancias.
divendres, 13 de setembre del 2013
Ejército Zapatista, fútbol con pasamontañas
El fútbol es el deporte más popular en los territorios zapatistas. Allí tanto hombres como mujeres disfrutan dando patadas al balón aunque no tengan ningún campo de fútbol. No tienen zapatos de fútbol y algunos tampoco poseen medias adecuadas. Pero todos, desde el portero hasta el puntero izquierdo, portan sobre su rostro el pasamontañas de siempre. Sobre el fondo negro de sus camisetas, las grandes letras rojas en el pecho enseñan que la oncena no es otra que la selección del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). El emblema es la estrella roja y el saludo al público de las gradas lo realizan llevando su mano izquierda hasta un extremo de la frente.
El equipo de insurgentes, dentro y fuera de la cancha, es de armas tomar. En marzo de 1999, los zapatistas realizaron la marcha del color de la tierra y la consulta nacional por los derechos indígenas. Y entre tanta actividad se concretó el primer partido de fútbol. De un lado, los insurgentes; del otro, ex futbolistas entrenados por el seleccionador mexicano Javier Aguirre. La brega concluyó con un combativo 5-3 donde ganaron los ex profesionales, pero el lema zapatista estaba claro: la única derrota es no seguir luchando. Javier Aguirre respecto a este partido comentó: “Los zapatistas llegaron al campo sin zapatos de fútbol, con botas militares, por lo que tuvimos que prestárselos nosotros. No quisieron desprenderse del pasamontañas para jugar”.
Hace algunos años el subcomandante Marcos (Comandante del Ejercito Zapatista De Liberación Nacional EZLN) desafió al Internazionale de Milan a un partido con la selección zapatista: “Le escribo para desafiarlo (a Massimo Moratti) formalmente a un partido entre su equipo y la selección del EZLN en lugar, fecha y hora que ya definiremos. Visto el gran afecto que sentimos por ustedes, estamos dispuestos a no ganarles por goleada y darles una paliza, sino a derrotarlos con un solo gol para que su noble afición no los abandone”, ironizó el insurgente. Javier Aguirre tambien colaboró en la organización del juego, donde el subcomandante Marcos lo propuso como abanderado, junto a Jorge Valdano; el árbitro central sería Diego Maradona mientras que la narración estaría a cargo de Eduardo Galeano y Mario Benedetti. Finalmente el partido nunca se jugó.
La amistad con los alzados es real puesto que la delegación Interista han apoyado con dinero, medicinas y camisetas. Javier Zanetti, el capitán neroazzurro, lo dijo: “Creemos en un mundo mejor, en un mundo no globalizado, sino enriquecido por las culturas y costumbres de cada pueblo. Es por esto que queremos apoyarlos en esta lucha por mantener sus raíces y pelear por sus ideales”. El ‘Pupi’ Zanetti confesó, junto a sus compañeros, estar convencidos de compartir los mismos principios e ideales “en donde se ve reflejado el espíritu zapatista”.
dilluns, 9 de setembre del 2013
Lev Yashin, quizá el mejor portero de la historia
Considerado por muchos como el mejor portero de la historia del fútbol, el guardameta ruso Lev Ivánovich Yashin, conocido en el mundo futbolístico como “La Araña Negra”, comenzó siendo arquero de hockey sobre hielo en el equipo de la fábrica de herramientas en la que trabajaba durante la Segunda Guerra Mundial. Yashin nació el 22 de octubre de 1929 en Moscú en una familia obrera. Cuando el pequeño Lev tenía siete años apareció en las pantallas la película El Portero, basada en la obra El Portero de la República del escritor ruso-judío Lev Kassil y que muy pronto se convirtió en una de las producciones más ejemplares para los niños. El fútbol, en ese entonces, no era simplemente un deporte, era un juego heroico, romántico y muy atractivo. Quizás estas dos razones impulsaron a Lev a seguir el camino que más delante le traería muchos éxitos y también algunos fracasos.
Ya a mediados de los años 50 se convirtió en el mejor portero de la Unión Soviética. Tal nivel de juego lo adquirió gracias a los duros entrenamientos que tenía con su entrenador Alekséi, “El Tigre”, Jómich. La cantidad muy pronto se convirtió en calidad.
Yashin atajaba con clase y calidad, contrariamente a lo que se veía en aquella época. Incluso se atrevía a abandonar su portería para cortar alguna jugada de ataque del equipo contrario. El crecimiento de Lev influyó también en el desarrollo del fútbol en el país en general. En cuanto a su apodo, a Lev Yashin lo llamaban “la Araña Negra” debido a que en los partidos siempre usaba una camiseta negra de mangas largas, y además por sus largos brazos. Con Yashin en el arco, la URSS conquistó el oro en los Juegos Olímpicos de Melbourne de 1956 y la Copa de Europa en 1960. Disputó tres Copas del Mundo: en 1958 en Suecia, 1962 en Chile y 1966 en Alemania, donde consiguió con su selección el cuarto lugar, tras perder frente a Portugal en el partido por el tercer puesto.
A lo largo de su carrera fue además reconocido en once ocasiones como el mejor guardameta del país. Fue pentacampeón de la liga soviética y tricampeón de la Copa Soviética. Sumó un total de 326 partidos liga jugados, de los que 270 terminaron sin que su portería fuera abatida. El año 2000 fue nombrado por la FIFA como el mejor portero del siglo XX. Fue premiado con el Balón de Oro como el mejor futbolista de Europa en 1963, siendo el único portero que ha recibido tal galardón.
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